Reforzar mis conocimientos de diseño gráfico mientras vivo en París: ¡qué guay!
Definitivamente, me encanta mi trabajo tanto como me está gustando París. Por suerte, el sol en París se pone sobre las 10 de la noche, así que incluso después de un largo día de trabajo, por muy cansada que esté, puedo pasear por París con los becarios e intentar aprender más de la vida parisina. La tradición del pan, el vino y los amigos en el parque o junto al río es algo que sin duda traeré de vuelta e incorporaré a mi vida.
De todos los becarios, el mío es el único relacionado con el arte que me va bien porque me gusta estar activa en vez de estar sentada en una silla todo el día. Mi jefe y mis compañeros me han llevado a ciudades de las afueras de París para hacerme pequeñas sesiones de fotos. Utilizarán esa fotografía en los folletos que estoy haciendo para ellos. Nunca me aburro en el trabajo, y eso me parece increíble porque en el futuro debo ser feliz en lo que haga. En el futuro, espero hacer algo parecido a lo que estoy haciendo ahora: viajar y hacer fotos para revistas. ¡Qué vida! A veces no me puedo creer la suerte que tengo de tener esta oportunidad en Francia a mi edad.



