A medida que nos acercamos a la última semana de nuestra experiencia londinense, mis amigos y yo decidimos que tenemos que ver todo lo que queremos ver antes de irnos. Así que, sentados en Primrose Hill, hicimos una lista de lugares imprescindibles.
Empezamos yendo a las carreras de caballos de Ascot. Nos vestimos de gala y llegamos a un lugar precioso, con un carnaval, una vegetación y unas flores preciosas y un hipódromo impresionante. Descubrimos que tengo una especie de telepatía ecuestre, porque pude predecir qué caballo ganaría cada carrera, pero por desgracia yo no aposté. No obstante, lo pasamos muy bien, conocimos a gente interesante y tachamos esta nueva experiencia de nuestra lista.
Al día siguiente, visitamos el Palacio de Buckingham. Las habitaciones estaban decoradas con un esplendor increíble, cortinas de seda, detalles dorados y regalos de todo el mundo. Me entusiasmó ver cuadros de Rembrandt y Vermeer, dos de mis artistas favoritos. La exposición de la Infancia Real mostraba los juguetes más disparatados regalados a la realeza, como una réplica de un coche de James Bond con una cortina de humo totalmente funcional fabricada por Aston Martin.
Seguimos tachando cosas de nuestra lista mientras subíamos al London Eye al atardecer y caminábamos tras los pasos de los Beatles.
Deambulando por un laberinto de callejuelas, visitamos el Lamb & Flag, un pub fundado hace unos cientos de años que frecuentaba Charles Dickens. También recibió el apodo de "El Cubo de Sangre" por todas las peleas a puño limpio que allí se producían.
Esta semana nos visitaron Laura Zocca, Twenty 4 Seven y Elyar Fox. Me encanta cuando vienen músicos al estudio porque puedo ver lo que ocurre entre bastidores en las sesiones de estudio y escuchar buena música. Sólo me quedan unos días más de trabajo con PopShack y ya sé que lo voy a echar de menos.
Este fin de semana viajaré a algún lugar de Europa, ¡así que estoy impaciente por contaros lo que ocurra en la entrada del blog de la semana que viene!
¡Gracias y a por ellos!



