Trabajar en el campo de las relaciones públicas significa que cada día es diferente. El viernes me enviaron al Hotel SOHO para ayudar en una jornada de relaciones públicas que mi empresa estaba organizando para promocionar un nuevo producto de Harry Potter. Después de que me enseñaran la sala de maquillaje, el equipo de rodaje y los actores, me di cuenta enseguida de que no era un grupo de gente normal. Estaba cara a cara con algunos de los personajes de Harry Potter que he seguido desde que era pequeña. Naturalmente, me hice la interesante, estrechándoles la mano educadamente y dejándoles todo el espacio posible, aunque por dentro era una colegiala mareada.
La guinda de un fin de semana ya de por sí increíble, fue cuando cogimos el tren a Brighton, que es una playa de guijarros a unas dos horas al sur de Londres. Brighton superó todas nuestras expectativas al asarnos, completamente vestidos, junto al océano. Resultaba extraño ver a todo el mundo en camiseta y no en bañador, y me dejó unas líneas de bronceado bastante "nudosas". El domingo lo dedicamos a relajarnos, ir de compras y comer helado. Algunos de mis recuerdos favoritos de Europa fueron en la playa de Brighton.



